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Las soluciones de packaging respetuosas con el medio ambiente empiezan por un buen diseño

01 abr 2022 — Packaging ecológico, embalaje reciclable, ecodiseño
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Alrededor del 40% de la producción de plásticos en la eurozona corresponde a embalaje de productos, según el grupo de comercio industrial PlasticsEurope. Gran parte se desecha después de un solo uso. Dado que la demanda de embalaje sigue creciendo en la mayoría de las economías mundiales, la acumulación de residuos plantea enormes problemas medioambientales.

Alrededor del 40% de la producción de plásticos en la eurozona corresponde a embalaje de productos, según el grupo de comercio industrial PlasticsEurope. Gran parte se desecha después de un solo uso. Dado que la demanda de embalaje sigue creciendo en la mayoría de las economías mundiales, la acumulación de residuos plantea enormes problemas medioambientales.

Estos retos exigen un cambio de mentalidad por parte de los fabricantes de packaging y sus clientes. El modelo tradicional de producción lineal, que toma los recursos, fabrica productos y elimina residuos, no es sostenible. Un modelo circular que utiliza, reutiliza y recicla el material en el proceso de producción es el futuro.

 

La clave para hacer posible este cambio es un diseño que tenga en cuenta el ciclo de vida completo del embalaje. Desde los materiales utilizados, pasando por el proceso de producción, hasta la distribución de los productos envasados y la eliminación del producto usado, un mejor diseño puede reducir drásticamente los efectos negativos sobre el medioambiente. Los tres objetivos principales del diseño ecológico de envases son Reducir, Reutilizar y Reciclar.

 

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Un solo formato no sirve para todo

Ahora menos es más, cuando se trata de packaging. Aunque el packaging puede ser un valioso activo para los fabricantes de productos que contribuye a la construcción de la marca, tiene un coste medioambiental.

Primero, el coste de las materias primas necesarias para fabricar el embalaje. La forma más fácil de reducir este coste es utilizar menos material. Las empresas buscan, cada vez más, reducir el tamaño de las cajas y los embalajes, para adaptarse mejor al tamaño de las mercancías que protegen. El año pasado, el fabricante de relojes suizo Breitling presentó una nueva caja menos voluminosa para sus relojes de lujo. La caja plegable está fabricada con tereftalato de polietileno reciclado (PET) y se envía plana a las instalaciones de montaje, para reducir los costes de transporte. La empresa espera utilizar unas 200.000 cajas nuevas este año, que pueden ser recicladas por instalaciones que manipulan PET reciclado.

 

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La adaptación del formato del embalaje tiene varias ventajas:

  • Reduce la cantidad de materia prima necesaria para el propio embalaje
  • Minimiza la cantidad de espacio vacío dentro del embalaje, lo que a su vez reduce la necesidad de relleno para proteger el contenido del embalaje.
  • Un menor peso de los envases reduce la cantidad de energía necesaria para enviar los productos a los consumidores, reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero.
  • Los paquetes más pequeños son más fáciles de manejar para las empresas de logística, lo que hace que toda la transacción sea más eficiente y ecológica.

Un sólo uso no es suficiente

El packaging de un solo uso es la mayor fuente de contaminación por plásticos en el medioambiente. Una solución obvia es producir embalajes de plástico u otros materiales que puedan utilizarse más de una vez.

 

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Un éxito notable de los envases reutilizables hasta hace poco era la botella de cerveza. Desde finales del siglo XIX, se cobraba un depósito por las botellas compradas que se reembolsaba cuando los consumidores las devolvían a los minoristas. Al final de la Segunda Guerra Mundial, menos del 5% de las botellas de cristal no se devolvían para su reutilización, según la historiadora Jane Busch. El sistema funcionó bien hasta que la lata de aluminio y las botellas no retornables cambiaron el comportamiento del consumidor.

 

Sin embargo, el modelo de depósito y devolución puede replicarse. Coca Cola Brasil ha tenido éxito con una botella de plástico PET reutilizable diseñada en 2018. Utiliza la botella para toda la gama de marcas de refrescos que vende en el país y aplica el mismo modelo de depósito y devolución que las botellas de vidrio. Hasta ahora, estas botellas tienen una tasa de devolución de más del 90% y pueden reutilizarse hasta 25 veces antes de ser recicladas para crear nuevos productos.

 

Aunque el modelo de reutilización no es viable en todas las situaciones, la Fundación Ellen MacArthur estimó en 2017 que los sistemas diseñados para que los consumidores rellenen los envases de los productos en casa o en otro lugar, o simplemente devuelvan los envases a los depósitos, podrían sustituir hasta el 20% de los envases de plástico. Con un diseño bien pensado, estos sistemas pueden ser económicamente viables a menor escala.

Cerrando el círculo

El packaging reutilizable puede reducir la necesidad de un nuevo embalaje, pero no puede eliminarlo. La parte más importante para conseguir un proceso de producción circular más sostenible es reciclar el material de forma más eficaz.

 

Una vez más, el diseño de los productos es un factor clave para lograr altas tasas de reciclaje:

  • La elección de los materiales utilizados puede tener un gran impacto en el hecho de que el embalaje se recicle, se transporte a un vertedero o acabe en la naturaleza.
  • En la mayoría de los países, los índices de reciclaje de productos a base de papel o metal son mucho más altos que los de plásticos.
  • El coste es siempre una consideración importante para las empresas, pero las alternativas a los plásticos, incluidos los materiales orgánicos biodegradables, son cada vez más asequibles. Estos materiales pueden tener sentido en mercados que carecen de una sólida infraestructura de reciclaje.

 

El diseño del producto también puede ser un factor determinante a la hora de reciclar el embalaje. Por ejemplo, un envase de plástico que normalmente puede ser reciclado, puede no serlo si contiene materiales o tintas que no pueden separarse eficazmente del plástico reciclable. En general, cuanto más sencillo es el envase monomaterial, más posibilidades hay de que se clasifique y se recicle de forma eficaz.

El fabricante francés de alimentos Bonduelle Group ha realizado un inventario exhaustivo de todos los materiales de embalaje que utiliza en los mercados mundiales -182.000 toneladas en 2018-2019- con el objetivo de que sean 100% reciclables o reutilizables en 2025. Con una fuerte dependencia de las latas de metal y el cartón, que tienen altas tasas de reciclaje, ya ha alcanzado el 85% de su objetivo. Se propone seguir reduciendo el tamaño y el grosor de sus embalajes y limitar la variedad de materiales que utiliza, sobre todo en lo que respecta a los embalajes de plástico.

 

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El ecodiseño es el futuro

Los productores de embalaje y sus clientes también deben tener en cuenta la infraestructura de reciclaje en todos los mercados en los que operan. Estos pueden variar mucho. Puede que un embalaje sea técnicamente reciclable, pero si no existe una infraestructura para el reciclaje, el embalaje no es efectivamente reciclable. Por ejemplo, los envases de polipropileno son reciclables en Alemania, pero todavía no en Francia.

 

Las oportunidades de ecodiseño en los envases están evolucionando rápidamente, sobre todo en la zona euro. Las empresas de envasado son más flexibles y tienen más capacidad para ayudar a los clientes a diseñar y fabricar envases que puedan proteger y promocionar sus productos, al tiempo que limitan el impacto negativo en el medioambiente.

 

Siempre habrá que equilibrar los diferentes objetivos empresariales como el control de costes, la comercialización y la gestión medioambiental. Pero estos objetivos no se excluyen mutuamente. Un proceso abierto y transparente para probar nuevos diseños de packaging puede llevarnos a prácticas más ecológicas y sostenibles.

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Fuentes:

Plastic Europe, 2019, Plastics the facts

Packaging Europe, 2020, Reuse: a closer look at Coca-Cola Brazil’s unique returnable bottle initiative

Ellen McArtur Foundation, 2017, Plastics and the circular economy

Bonduelle, 2020, 100% recyclable or reusable packaging at Bonduelle by 2025