Love Paper Week es una iniciativa global impulsada por toda la cadena de valor del papel, la impresión y el packaging. Su objetivo es promover de forma conjunta el papel y sus credenciales de sostenibilidad tanto entre consumidores como entre empresas.
Love Paper Week es una iniciativa global impulsada por toda la cadena de valor del papel, la impresión y el packaging. Su objetivo es promover de forma conjunta el papel y sus credenciales de sostenibilidad tanto entre consumidores como entre empresas.
Incluso en un mundo cada vez más digital, el papel sigue ocupando un lugar único en nuestras vidas. Como soporte natural para la creatividad y las nuevas ideas, es renovable, reciclable y altamente eficiente. Sin embargo, aún persisten muchas ideas erróneas sobre el papel, la impresión y los envases basados en papel.
Los datos hablan por sí solos:
Desmontando los mitos sobre el papel
Mito: lo digital es el canal de comunicación preferido por los consumidores.
Realidad: los consumidores prefieren el papel, especialmente para comunicaciones importantes, duraderas o que requieren confianza.
Mito: la superficie forestal en Europa está disminuyendo.
Realidad: la superficie forestal europea aumenta cada día en el equivalente a más de 1.500 campos de fútbol.
Mito: los bosques plantados son perjudiciales para el medio ambiente.
Realidad: la producción de papel contribuye activamente a la gestión forestal sostenible.
Mito: el papel es perjudicial para el medio ambiente.
Realidad: el papel está hecho a partir de un recurso renovable y es uno de los materiales más reciclados.
Mito: la producción de papel genera altas emisiones de gases de efecto invernadero.
Realidad: la industria papelera utiliza en gran medida energías renovables, lo que da lugar a una baja huella de carbono.
Mito: la producción de papel consume cantidades excesivas de agua.
Realidad: aunque el agua es esencial, la industria papelera utiliza cantidades relativamente limitadas y optimiza constantemente su gestión.
Mito: el papel genera residuos.
Realidad: el papel es un claro ejemplo de economía circular, respaldado por altas tasas de recogida y reciclaje.
Mito: la comunicación digital es más respetuosa con el medio ambiente que el papel.
Realidad: la comunicación digital genera impactos ambientales crecientes, especialmente relacionados con el consumo energético, los centros de datos y las infraestructuras.